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Prefacio

Un agente no se vuelve confiable por añadirle más instrucciones. La diferencia entre una demostración y un sistema que puede recibir tráfico real está en decisiones menos vistosas: qué puede hacer, qué no, quién lo autoriza y cómo se comprueba su trabajo.

Este volumen recoge esas decisiones. Parte de la definición de un agente y de su diferencia con un workflow, y avanza hacia la arquitectura mínima que permite operarlo: gateway, arnés de control, contexto, memoria y herramientas. Los ejemplos de código no constituyen un framework cerrado. Muestran una estructura que puede entenderse, ajustarse a las restricciones de un producto y convertirse en requisitos de prueba. El código está para leerlo, discutirlo y cambiarlo.

La obra distingue deliberadamente entre principios, implementaciones y herramientas. Los principios orientan el diseño; las implementaciones son opciones que caducan; las herramientas pertenecen a un momento del mercado. Esa distinción importa: permite revisar el sistema sin convertir cada cambio de proveedor en una crisis de arquitectura.

Los capítulos incluyen ejercicios resueltos para examinar decisiones, no solo para mostrar resultados. El lector puede seguir el volumen de principio a fin o acudir al capítulo que responde a un problema concreto. La lectura crítica, el glosario y el índice de consulta ofrecen puntos de apoyo para esa segunda forma de recorrer el texto.

Este primer volumen no promete resolver la ingeniería de sistemas con agentes. Plantea las preguntas que conviene responder antes de llamarlos producción, y ofrece un lenguaje común para hacerlo.

Sergio Perez Ruiz Lima, 2026